Carlos Sainz conquista un podio histórico con Williams en Azerbaiyán y lo celebra como “mejor que el primero”

El piloto madrileño logró el tercer puesto en Bakú tras una racha de seis Grandes Premios sin puntuar y devuelve la ilusión a la escudería de Grove

Carlos Sainz vivió un fin de semana inolvidable en el Gran Premio de Azerbaiyán al conseguir el tercer puesto, su primer podio como piloto de Williams. El español se mostró exultante tras cruzar la meta en el circuito urbano de Bakú, describiendo la gesta como un momento incluso más especial que su primer podio en Fórmula 1.

“Estoy tan feliz que no puedo describir lo que siento. Este podio sabe incluso mejor que el primero que conseguí en mi carrera”, afirmó Sainz, visiblemente emocionado en declaraciones posteriores a la carrera. La remontada personal y deportiva no fue sencilla: el madrileño llegaba a la cita tras seis domingos consecutivos sin sumar un solo punto, una racha que había puesto en entredicho el potencial del proyecto de Williams para esta temporada.

El fin de semana arrancó con una clasificación caótica, en la que Sainz logró un brillante segundo mejor tiempo que le permitió arrancar en posiciones de privilegio. Durante la carrera, solo George Russell con el Mercedes fue capaz de superarle, arrebatándole la segunda plaza, pero el madrileño resistió con solidez los ataques posteriores y aseguró la tercera posición, rubricando así el regreso de Williams al podio.

Más allá del resultado deportivo, Sainz quiso subrayar la importancia moral de esta actuación para todo el equipo. “Este año hemos tenido momentos muy difíciles, con abandonos, problemas técnicos e incidentes de carrera que nos han costado caro. Pero sabíamos que teníamos la velocidad y que tarde o temprano todo encajaría. Este podio demuestra que la paciencia y el trabajo conjunto valen la pena”, señaló.

El resultado supone un espaldarazo para Williams, que llevaba tiempo buscando dar un paso adelante en la zona media de la parrilla. La escudería británica, con un pasado glorioso, atraviesa desde hace años una etapa de reconstrucción, y logros como el conseguido en Bakú refuerzan la idea de que el proyecto puede volver a competir por objetivos ambiciosos.

Para Sainz, este tercer puesto no solo significa el final de una mala racha, sino también la confirmación de que su fichaje por Williams empieza a dar frutos tangibles. El madrileño demostró que, con un coche competitivo y una estrategia afinada, sigue siendo capaz de luchar por los puestos de honor. “Este resultado compensa los malos momentos. Hoy todo ha tenido sentido”, concluyó, consciente de que este podio puede marcar un punto de inflexión en la temporada tanto para él como para el equipo.