Una descalificación, una penalización y un accidente en la vuelta de formación marcaron un desenlace lleno de tensión en el que la piloto francesa aseguró el campeonato en la última carrera
La última cita de la temporada de F1 Academy en Las Vegas ofreció un cierre tan dramático como imprevisible. Entre descalificaciones técnicas, incidentes antes incluso de apagarse los semáforos y una batalla por el título que cambió radicalmente en cuestión de minutos, Doriane Pin logró coronarse campeona de la categoría tras resistir la presión en un fin de semana cargado de emociones y giros inesperados.
La jornada comenzó con la noticia de la descalificación de Alisha Palmowski tras la inspección técnica posterior a la primera carrera. Los comisarios encontraron una configuración incorrecta en el conjunto del “Damped Shaft Assy”, en concreto en el montaje de las arandelas Belleville, lo que supuso la exclusión inmediata de la piloto. A este contratiempo se sumó la penalización aplicada a Nicole Havrda, que recibió un castigo equivalente a un stop and go de 10 segundos —convertido en 30 segundos sobre el tiempo final— por no haberse incorporado a la parrilla tras la vuelta de formación, permaneciendo en el pit lane en contra del reglamento. Estas decisiones alteraron el resultado inicial y promovieron a Aurelia Nobels al tercer lugar, firmando su primer podio en F1 Academy.
Más allá de las sanciones, el primer asalto en Las Vegas estuvo dominado por la figura de Doriane Pin. La piloto francesa se impuso en una prueba marcada por la lluvia, los cambios de estrategia a última hora y varios incidentes que modificaron constantemente la lucha por las posiciones delanteras. El momento clave del campeonato llegó incluso antes del inicio real de la carrera: Maya Weug, su principal rival por el título, sufrió un accidente durante la vuelta de formación tras un contacto con Tina Hausmann. Su abandono prematuro dejó a Pin en una posición inmejorable para ampliar su ventaja. Con la victoria y la vuelta rápida, Pin dejó la diferencia en 20 puntos, situándose a un paso del título.
En carrera también destacó Alba Larsen, que llegó a arrebatarle el liderato a Pin en los primeros compases antes de sufrir un problema de suspensión que la llevó a trompear y abandonar cualquier opción de pelear por el triunfo. La incertidumbre, la lluvia y los cambios de ritmo fueron constantes en una prueba que terminó siendo decisiva para el campeonato.
La última carrera de la temporada confirmó el desenlace esperado: Doriane Pin logró el campeonato con un sólido quinto puesto, suficiente para sellar matemáticamente la corona. El triunfo en pista fue para Chloe Chambers, que completó una actuación impecable liderando todas las vueltas y cruzando la meta con una cómoda ventaja superior a los cuatro segundos. Weug, decidida a intentar una remontada imposible tras su contratiempo en la primera carrera, recuperó el tercer lugar en la parte final de la prueba adelantando a la propia Pin, pero el daño en la clasificación ya era irreversible.
El fin de semana dejó claro que la regularidad y la capacidad de adaptación pesan más que nunca en una categoría aún joven pero competitiva. Las Vegas demostró ser un escenario implacable, donde un error técnico o un incidente aislado pueden cambiarlo todo. En medio del caos, Pin mantuvo la calma y se alzó con un título merecido tras una temporada marcada por la constancia, la velocidad y la capacidad de gestionar los momentos decisivos.
Con su coronación, F1 Academy cierra un año de crecimiento y repercusión, y abre la puerta a una nueva etapa en la que, tras este vibrante final, la exigencia promete seguir en aumento.


