El piloto irlandés se impuso con autoridad en una caótica carrera larga bajo condiciones extremas, superando a Lindblad y Staněk y desplazando a Verschoor de la cima del campeonato.
En un fin de semana marcado por la inestabilidad meteorológica en el mítico circuito de Spa-Francorchamps, Alex Dunne se consagró con una brillante victoria en la carrera larga de la Fórmula 2, disputada bajo intensas lluvias. El piloto de Rodin Motorsport no solo conquistó su tercer triunfo de la temporada 2025, sino que además se aupó al liderato del campeonato tras una carrera que exigió pericia, sangre fría y dominio absoluto del monoplaza en condiciones adversas.
La carrera comenzó detrás del coche de seguridad debido a la persistente lluvia que cayó sobre el trazado belga, que ya había provocado la cancelación de la carrera larga de Fórmula 3. Tras varias vueltas de reconocimiento y sin una mejora clara en la visibilidad, se optó por una salida lanzada. Desde el primer momento, Dunne marcó el ritmo, controlando la carrera desde la pole position con una conducción sólida y sin errores.
En los primeros compases de la prueba, el irlandés logró abrir un pequeño margen de seguridad sobre sus rivales, con más de dos segundos de ventaja, mientras el resto del pelotón batallaba por mantener el ritmo en un asfalto encharcado. Con el paso de las vueltas, el desgaste de los neumáticos comenzó a ser un factor determinante y varios pilotos, entre ellos Ritomo Miyata y Arvid Lindblad, empezaron a recortar distancias respecto al líder.
Sin embargo, la carrera dio un vuelco en su segunda mitad. Una salida de pista de Sebastián Montoya en Eau Rouge obligó a desplegar el coche de seguridad por segunda vez. Poco después, Oliver Goethe sufrió una avería mecánica que derivó en la aparición de una bandera roja, y la dirección de carrera optó por dar por concluida la prueba ante la falta de condiciones seguras para relanzarla.
Con la bandera roja ondeando, Alex Dunne fue declarado ganador, seguido por Arvid Lindblad, que terminó segundo tras un sólido desempeño bajo la lluvia, y Roman Staněk, quien completó el podio con una actuación eficiente y sin fallos.
En cuanto al campeonato, la jornada en Spa trajo consigo un importante reordenamiento en la clasificación general. Richard Verschoor, líder antes del fin de semana, no logró puntuar y cayó al segundo lugar con 122 puntos. Jak Crawford, otro de los contendientes al título, tampoco sumó unidades y se mantiene con 116. Quien sí aprovechó la oportunidad fue Leonardo Fornaroli, que escaló hasta la tercera posición con 121 puntos. Con estos resultados, Alex Dunne se coloca al frente del campeonato con 137 unidades, abriendo una ventaja que puede ser decisiva en el tramo final de la temporada.
La victoria de Dunne no solo fue una demostración de talento individual, sino también una señal del excelente momento que vive Rodin Motorsport, cuyo monoplaza mostró gran fiabilidad y rendimiento incluso en las condiciones más extremas. A falta de cinco rondas para el cierre del calendario, la lucha por el campeonato de Fórmula 2 se intensifica, y Spa ha servido como un punto de inflexión que podría marcar el rumbo definitivo del certamen.
Para Dunne, esta victoria representa no solo un golpe de autoridad en lo deportivo, sino también un fuerte impulso psicológico en su carrera ascendente hacia la Fórmula 1. Su capacidad para rendir al más alto nivel bajo presión y en condiciones extremas no ha pasado desapercibida, y muchos ya lo señalan como una de las figuras emergentes del automovilismo internacional.
La próxima cita del campeonato será crucial para confirmar si Dunne puede mantener el liderato frente a rivales de alto nivel como Verschoor, Fornaroli y Crawford. Lo que está claro es que el piloto irlandés ha dado un paso firme hacia la consagración en una de las temporadas más disputadas de los últimos años en la antesala de la Fórmula 1.


