Benavides logra la pole en Monza con una vuelta magistral en los instantes finales

El piloto de AIX Racing marcó un tiempo de 1:38.120 y consiguió su segunda Aramco Pole Position Award de la temporada, arrebatando el primer puesto a Ugo Ugochukwu en un final vibrante.

Brad Benavides se convirtió en el gran protagonista de la clasificación de Fórmula 3 en el circuito de Monza tras firmar una vuelta perfecta en los últimos compases de la sesión. El piloto de AIX Racing detuvo el cronómetro en 1:38.120, un registro que le valió para hacerse con la pole position y con ello asegurar su segunda Aramco Pole Position Award de la temporada 2025.

La lucha por el mejor tiempo fue intensa desde el inicio. Ugo Ugochukwu, que ya había dejado constancia de su ritmo al ser el más rápido en los entrenamientos libres del viernes, se perfilaba como favorito para lograr la pole. Sin embargo, cuando todo apuntaba a que el estadounidense cerraría el día desde lo más alto de la tabla, apareció un inspirado Benavides para arrebatarle el privilegio con un giro final impecable en el mítico trazado italiano.

El resultado refleja no solo la velocidad pura del piloto hispano-estadounidense, sino también su capacidad para mantener la calma bajo presión, sabiendo que solo disponía de un intento decisivo para superar a sus rivales. La maniobra elevó la moral del equipo AIX Racing, que celebra un nuevo éxito en un campeonato cada vez más disputado.

Aunque la clasificación completa aún debe confirmar las posiciones exactas del resto de la parrilla, la atención se centra en la pugna directa entre Benavides y Ugochukwu, quienes llegan al tramo final del campeonato con un notable protagonismo. La diferencia de décimas entre ambos subraya la competitividad de la categoría, donde cualquier error puede costar caro.

Con esta pole, Benavides no solo se asegura salir desde la primera posición en la carrera principal, sino que también refuerza su candidatura en la lucha por el título. La sesión de Monza volvió a dejar claro que la Fórmula 3 es un espectáculo en el que la emoción se decide en el último suspiro, y donde la tenacidad y la precisión marcan la diferencia.