El piloto español logra una victoria bajo la lluvia en la carrera principal y un brillante tercer puesto en la sprint, consolidándose como uno de los candidatos al título
Mari Boya protagonizó uno de los fines de semana más memorables de la temporada 2025 de Fórmula 3 durante el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone. El piloto catalán, que compite con Campos Racing y forma parte del programa de jóvenes pilotos de Aston Martin, sumó un tercer puesto en la carrera sprint del sábado y una victoria decisiva en la carrera principal del domingo, disputada en condiciones de lluvia. Estos resultados lo impulsan hasta la cuarta posición del campeonato y colocan a su equipo en lo más alto de la clasificación por equipos.
Remontada y espectáculo en la carrera sprint
La primera gran actuación de Boya llegó el sábado en la carrera sprint. Partiendo desde la novena posición gracias a la parrilla invertida, el piloto de Campos desplegó todo su talento con una remontada calculada y agresiva. En la última vuelta, protagonizó uno de los momentos más destacados del fin de semana: un doble adelantamiento sobre Van Hoepen y Naël en la última curva que le permitió subirse al podio en tercera posición. Una maniobra precisa que demostró su madurez y su capacidad para leer las oportunidades en pista.
Boya valoró muy positivamente esta carrera, destacando el rendimiento del monoplaza y el buen ritmo mantenido durante toda la prueba. Este podio inicial ya dejaba entrever que el fin de semana tenía potencial para convertirse en histórico.
Victoria estratégica bajo el diluvio
El domingo, el Circuito de Silverstone amaneció bajo condiciones climáticas muy adversas. Con el asfalto mojado y una lluvia constante, las decisiones estratégicas antes de la salida se volvieron cruciales. Mientras varios pilotos apostaban por neumáticos de seco, Boya y su ingeniero tomaron una decisión valiente: montar gomas de lluvia desde el inicio.
La jugada fue perfecta. Desde la cuarta posición en parrilla, Boya aprovechó el agarre adicional para escalar rápidamente hasta el primer puesto en la primera vuelta. A medida que la lluvia se intensificaba, su ventaja crecía frente a los rivales que patinaban con neumáticos inadecuados. La carrera fue interrumpida por bandera roja en la vuelta 14 de las 22 programadas y no se reanudó. Como líder en ese momento, Boya fue declarado ganador, logrando así su primera victoria en una carrera principal de Fórmula 3.
El piloto reconoció que mantener la calma fue fundamental en condiciones de visibilidad prácticamente nula. Bajo coche de seguridad, aseguró que apenas podía ver a dos metros por delante, pero su enfoque y comunicación constante con el equipo fueron clave para sostener el liderato hasta el final.
Impulso en la clasificación y ambición renovada
Con el tercer puesto del sábado y la victoria del domingo, Boya sumó 19 puntos cruciales que lo catapultan hasta la cuarta posición del campeonato con un total de 85 unidades. Además, Campos Racing se sitúa como nuevo líder de la clasificación por equipos con 210 puntos, consolidando un rendimiento colectivo que ha ido en ascenso constante durante la temporada.
Más allá de los resultados, el fin de semana confirmó el crecimiento deportivo de Boya en su segundo año en la categoría. Su inclusión en la Academia de Pilotos de Aston Martin ha sido un factor importante en su evolución. El piloto destacó el respaldo recibido por parte de la estructura británica, en especial de Andy Cowell, una de las figuras técnicas más respetadas del paddock.
Mirando hacia el título
A falta de tres fines de semana para el final del campeonato —entre ellos las citas en Spa-Francorchamps y Hungría—, Mari Boya se encuentra plenamente en la lucha por el título. Su rendimiento en Silverstone, marcado por una mezcla de talento, estrategia y sangre fría, ha enviado un claro mensaje al resto de la parrilla: está listo para pelear por la corona de la Fórmula 3.
Silverstone ha sido más que una victoria para el piloto español; ha sido la confirmación de que el trabajo constante, la confianza en uno mismo y las decisiones acertadas pueden marcar la diferencia en un campeonato tan competitivo como este.


