Un repaso histórico revela cómo las actuales formaciones de la parrilla han cambiado de nombre, propietarios y estructuras hasta conformar el Mundial actual, mientras se prepara la incorporación de un nuevo fabricante estadounidense.
La historia de la Fórmula 1 no solo se escribe en la pista, sino también en los despachos, a través de cambios de propiedad, reestructuraciones y rebrandings que han transformado la identidad de las escuderías a lo largo de las décadas. Desde leyendas fundacionales como Ferrari y McLaren hasta los nuevos protagonistas como Haas o Aston Martin, la categoría reina del automovilismo ha sido testigo de una constante evolución.
McLaren, fundada por Bruce McLaren en 1966, logró su primera victoria en 1968 en Bélgica. Tras la trágica muerte de su fundador en 1970, la escudería continuó creciendo hasta alcanzar 200 triunfos, nueve títulos de Constructores y 12 de Pilotos.
Ferrari es la única formación presente en todas las temporadas desde 1950. Su palmarés incluye campeones icónicos como Alberto Ascari, Niki Lauda, Michael Schumacher y Kimi Räikkönen, este último vencedor del título de Pilotos en 2007, mientras que el último campeonato de Constructores llegó en 2008.
Mercedes debutó en 1954, compitió dos años y se retiró, pero su actual estructura proviene de Tyrrell (1970), que pasó a ser British American Racing en 1999, Honda en 2006, Brawn GP en 2009 y finalmente Mercedes desde 2010. En esta etapa moderna, ha sumado ocho títulos de Constructores y siete de Pilotos, seis de ellos con Lewis Hamilton.
Red Bull Racing surgió de Stewart Grand Prix (1997-1999), que se convirtió en Jaguar (1999-2004) antes de ser adquirida por la marca de bebidas energéticas en 2005. Desde entonces, ha logrado seis campeonatos de Constructores y ocho de Pilotos, con Sebastian Vettel y Max Verstappen como protagonistas.
Williams, fundada en 1978 por Frank Williams y Patrick Head, vivió décadas de gloria antes de ser vendida en 2020 al grupo inversor Dorilton Capital, que busca recuperar su competitividad.
Aston Martin tiene sus raíces en Jordan (1991), pasando después por Midland (2005), Spyker (2006), Force India (2007-2018) y Racing Point (2019). La llegada de Lawrence Stroll y la reaparición de la marca británica en 2021 marcaron su nueva etapa.
Sauber, que debutó en 1993, se convirtió en BMW Sauber en 2006 y volvió a su nombre original tras la marcha de BMW en 2009. Entre 2018 y 2023 compitió como Alfa Romeo, y en 2024 pasó a llamarse Kick Sauber. En 2026 se transformará en el equipo oficial de Audi.
Racing Bulls, heredera de Minardi (1985-2005), fue comprada por Red Bull en 2006 como escudería filial bajo el nombre Toro Rosso. En 2020 pasó a ser AlphaTauri, en 2024 RB y desde 2025 se presenta como Racing Bulls.
Haas es la más joven de las formaciones, debutando en 2016 tras adquirir las instalaciones de Marussia. El equipo estadounidense vivió un inicio prometedor y logró remontar al séptimo puesto en el Mundial de Constructores en 2024 tras un complicado 2023.
Alpine comenzó como Toleman en 1981, se convirtió en Benetton en 1986, luego en Renault en 2002, en Lotus en 2012, regresó como Renault en 2016 y adoptó la marca Alpine en 2021. Entre sus hitos destaca la victoria de Esteban Ocon en Hungría 2021.
El futuro cercano también traerá novedades: Cadillac entrará a la Fórmula 1 en 2026 como el undécimo equipo de la parrilla. Respaldado por General Motors y dirigido por Graeme Lowdon, contará con su propia fábrica de motores en colaboración con TWG Motorsports, lo que convertirá al fabricante estadounidense en un nuevo protagonista de la máxima categoría.
Este repaso demuestra que la Fórmula 1 no es estática: es un ecosistema en constante movimiento, donde la herencia histórica se combina con nuevos proyectos para dar forma a cada temporada y mantener viva la esencia de la competición.


