La marca estadounidense debutará como undécima escudería de la parrilla con una alineación experimentada para cimentar su proyecto a largo plazo
Cadillac ha confirmado oficialmente que Sergio Pérez y Valtteri Bottas serán sus pilotos titulares cuando la firma norteamericana se incorpore a la parrilla de Fórmula 1 en 2026. La llegada de la marca, respaldada por General Motors y con el exdirector deportivo de Marussia, Graeme Lowdon, al frente de la gestión, supone la entrada del undécimo equipo en el campeonato mundial.
La elección de la dupla no ha sido casual. Entre ambos suman más de 527 Grandes Premios y 16 victorias, lo que otorga al nuevo proyecto una base sólida en términos de experiencia, regularidad y capacidad de desarrollo técnico. Pérez llega tras una etapa prolongada en Red Bull Racing, mientras que Bottas pone fin a su paso por Sauber/Audi con la ambición de participar en la construcción de una escudería desde sus cimientos.
“Es un nuevo capítulo increíblemente emocionante en mi carrera”, afirmó el piloto mexicano, quien destacó el reto de contribuir a forjar un equipo con aspiraciones de futuro. Bottas, por su parte, subrayó la oportunidad única de involucrarse en un proyecto “profesional, ambicioso y con visión de largo plazo”.
Un proceso de selección minucioso
Desde la dirección de Cadillac se ha insistido en que la designación de Pérez y Bottas fue fruto de un exhaustivo análisis. La prioridad no era únicamente el talento en pista, sino también la capacidad de liderar, aportar retroalimentación técnica y mantener la cohesión interna en una etapa de construcción.
El consejero delegado Dan Towriss y el presidente de General Motors, Mark Reuss, destacaron que el equipo necesitaba perfiles que facilitaran el desarrollo del coche y ofrecieran un rumbo claro a los ingenieros. Bajo esa premisa, la trayectoria de Pérez como piloto de equipo puntero y la experiencia de Bottas en Mercedes resultaron decisivas.
El proceso incluyó una evaluación detallada de su rendimiento reciente. En el caso de Bottas, se analizó el contexto de su rendimiento en Sauber, diferenciando los resultados de clasificación respecto al ritmo en carrera y el nivel del monoplaza. Con Pérez, se consultó incluso a miembros de Red Bull para entender su situación interna y proyectar su valor futuro más allá de las estadísticas inmediatas.
Una apuesta a largo plazo
Con esta alineación, Cadillac envía un mensaje claro: su desembarco en la Fórmula 1 no será testimonial. La elección de dos pilotos contrastados busca evitar la curva de aprendizaje que supondría contar con debutantes y maximizar desde el inicio el desarrollo técnico.
El reto que afrontan Pérez y Bottas no será menor. Ambos tendrán la responsabilidad de aportar estabilidad, construir una cultura de equipo y guiar la evolución de un monoplaza que deberá medirse a partir de 2026 con un reglamento técnico renovado.
La unión de experiencia, ambición y respaldo industrial coloca a Cadillac en el punto de mira de cara a su primera temporada. Con un proyecto sólido y una pareja de pilotos curtida en la élite, la firma estadounidense aspira a consolidarse rápidamente como un competidor serio en la Fórmula 1.


