El piloto australiano de McLaren se impone en una FP2 marcada por dos banderas rojas, mientras que el asturiano había sorprendido con el mejor tiempo en la primera práctica
El Gran Premio de Singapur arrancó con una jornada de entrenamientos libres repleta de emoción, sorpresas y contratiempos en el siempre exigente trazado urbano de Marina Bay. La primera sesión del viernes dejó a Fernando Alonso al frente de la tabla de tiempos, demostrando que Aston Martin llega competitivo al fin de semana. Sin embargo, en la segunda práctica nocturna fue Oscar Piastri quien se llevó los focos al marcar el mejor crono en una tanda interrumpida en dos ocasiones por sendos accidentes.
En la FP1, disputada bajo un calor sofocante y con parches de humedad en el asfalto tras lluvias previas, Alonso paró el reloj en 1:31.116, superando por 150 milésimas a Charles Leclerc y por 276 a Max Verstappen. La sesión se caracterizó por la precaución de los equipos, que debieron gestionar tanto las condiciones climáticas como las exigencias de un circuito en el que el más mínimo error puede acabar en las protecciones. La FIA, consciente del estrés térmico, activó medidas especiales de refrigeración para los pilotos. Hubo además incidentes menores: Alex Albon tuvo que regresar prematuramente a boxes por humo en la parte trasera de su Williams, y varios protagonistas, entre ellos Hamilton y Leclerc, protagonizaron salidas de pista sin mayores consecuencias.
La FP2, ya con los focos encendidos, ofreció un guion mucho más accidentado. Oscar Piastri colocó su McLaren en lo más alto con un tiempo de 1:30.714, superando por algo más de una décima al sorprendente Isack Hadjar. Max Verstappen y Fernando Alonso completaron el grupo de cabeza, mientras que Lando Norris terminó quinto a casi medio segundo de su compañero de equipo tras un inusual toque en el pit lane con Charles Leclerc que obligó a los comisarios a intervenir.
La sesión estuvo marcada por dos banderas rojas. La primera se produjo cuando George Russell perdió el control de su monoplaza en la curva 16 y golpeó las protecciones, aunque pudo regresar a boxes sin completar más vueltas. Poco después, Liam Lawson sufrió un fuerte impacto a la salida de la curva 17, dañando seriamente su coche y obligando a una segunda interrupción.
Estos incidentes y el constante tráfico en pista impidieron que muchos equipos completaran sus programas de simulación de carrera y clasificación. No obstante, los cronos reflejan ya ciertas tendencias: McLaren parece haber encontrado un buen equilibrio bajo las luces de Marina Bay, Aston Martin confirma un paso adelante con Alonso al mando, y Verstappen mantiene su habitual amenaza en ritmo puro.
Con la clasificación a la vuelta de la esquina, el panorama en Singapur se presenta abierto y cargado de incertidumbre. La estrechez del trazado, las elevadas temperaturas y la evolución del asfalto serán factores clave en una cita donde los errores se pagan caros y en la que, por el momento, Piastri y Alonso han demostrado tener la velocidad necesaria para pelear por posiciones de privilegio.


