Todo listo para el Gran Premio de Hungría 2025: horarios, neumáticos y claves de la última cita antes del parón veraniego

La Fórmula 1 se traslada a Budapest para disputar del 1 al 3 de agosto el GP de Hungría en el Hungaroring, con una estrategia marcada por compuestos blandos, temperaturas extremas y el tradicional formato de fin de semana.

La Fórmula 1 llega a su última cita antes del parón estival con el Gran Premio de Hungría 2025, que se celebrará del viernes 1 al domingo 3 de agosto en el circuito de Hungaroring, situado a las afueras de Budapest. El trazado húngaro, estrecho y técnico, promete ser escenario de una carrera estratégica donde la gestión de neumáticos y la clasificación jugarán un papel clave.

Horarios del fin de semana

El Gran Premio seguirá el formato clásico de fin de semana, con tres sesiones de entrenamientos libres, clasificación el sábado y carrera el domingo. Las actividades comenzarán el viernes 1 de agosto con los primeros entrenamientos libres (FP1) a las 13:30 hora local (12:30 en el Reino Unido), seguidos por la segunda sesión (FP2) a las 17:00 (16:00 en el Reino Unido). El sábado 2 de agosto se celebrará la tercera práctica (FP3) a las 12:30 (11:30 en el Reino Unido), antes de la clasificación oficial, que tendrá lugar a las 16:00 (15:00 en el Reino Unido). Finalmente, la carrera se disputará el domingo 3 de agosto a las 15:00 hora local, lo que equivale a las 14:00 en Reino Unido y las 9:00 en la costa este de Estados Unidos.

Neumáticos y estrategia: el papel clave de la degradación

Pirelli ha seleccionado para este Gran Premio los compuestos más blandos de su gama: C3 (duro), C4 (medio) y C5 (blando). Esta elección contrasta con las citas anteriores en Austria y Bélgica, donde se utilizaron los compuestos más duros (C1 a C3), y responde a las características particulares del Hungaroring, que exige mucha tracción en curvas lentas y no dispone de rectas largas para enfriar los neumáticos.

Cada piloto dispondrá de 13 juegos de neumáticos de seco: 2 juegos de duros (blancos), 3 de medios (amarillos) y 8 de blandos (rojos). Además, contarán con neumáticos intermedios (verdes) y de lluvia extrema (azules) en caso de que las condiciones meteorológicas lo requieran. Los pilotos que accedan a la Q3 recibirán un juego adicional de neumáticos blandos. Como es habitual en carreras en seco, será obligatorio usar al menos dos compuestos diferentes durante el Gran Premio.

La estrategia se anticipa como uno de los elementos cruciales de la carrera. La elevada temperatura del asfalto, que en la edición de 2024 alcanzó los 58,6 °C, y el diseño revirado del circuito provocan un alto nivel de degradación térmica y graining, especialmente en las primeras sesiones antes de que la pista se engome. Por ello, se espera que la mayoría de los equipos opten por una estrategia de dos paradas, combinando principalmente los compuestos C3 y C4.

Un circuito exigente y poco permisivo

El Hungaroring es conocido por ser un trazado donde adelantar resulta especialmente complicado, lo que confiere aún más importancia a la clasificación del sábado. Su corta longitud, gran número de curvas y la escasa presencia de rectas largas obligan a los pilotos a mantener una concentración constante y a los ingenieros a maximizar el rendimiento en curvas de baja velocidad.

En este contexto, la gestión del tráfico en las sesiones de clasificación, la puesta a punto precisa del monoplaza y la capacidad de conservar neumáticos serán fundamentales para obtener un buen resultado. Además, al ser la última carrera antes del parón de verano, muchos equipos tratarán de cerrar la primera mitad de la temporada con un resultado positivo que impulse su moral de cara al tramo final del campeonato.

Expectativas y factores clave

La carrera de Budapest suele ser impredecible, y su historia reciente incluye condiciones cambiantes, accidentes en la salida y decisiones estratégicas que han dado lugar a sorpresas. Con una parrilla más ajustada que nunca y varios equipos en plena evolución técnica, se espera un fin de semana muy disputado en el que cualquier detalle podría marcar la diferencia.

En definitiva, el Gran Premio de Hungría 2025 se perfila como una cita clave para la lucha por el campeonato y una excelente oportunidad para que escuderías y pilotos sumen puntos vitales antes del merecido descanso veraniego. La combinación de clima extremo, compuestos blandos y un circuito técnico promete ofrecer una carrera intensa y estratégica que podría dejar huella en el desarrollo del mundial.