El neerlandés logra su tercera victoria consecutiva en una carrera corta llena de incidentes, sanciones y un final bajo coche de seguridad que dejó a Russell y Sainz completando el podio.
Max Verstappen volvió a imponerse en un Sprint de Fórmula 1 lleno de sobresaltos, accidentes y decisiones de los comisarios. El piloto de Red Bull se mantuvo firme al frente desde la salida hasta la bandera a cuadros, resistiendo los ataques iniciales de George Russell y aprovechando el caos que se desató detrás en la primera vuelta. Con su tercera victoria consecutiva en este formato, el neerlandés recorta distancias en el campeonato de Sprints y se reafirma como el gran especialista de las carreras cortas.
La carrera comenzó con drama desde el primer instante. Al apagarse los semáforos, Verstappen arrancó limpio desde la pole position y escapó sin problemas, pero por detrás se formó un auténtico embotellamiento. Oscar Piastri intentó recortar por el interior tras una buena salida, con la intención de superar a su compañero Lando Norris, pero el australiano fue golpeado por el Haas de Nico Hülkenberg. El contacto empujó a Piastri contra Norris, dejando a ambos McLaren fuera de carrera antes de completar siquiera la primera curva. Hülkenberg, que sufrió daños severos en el alerón delantero, también tuvo que abandonar poco después, mientras que Fernando Alonso se vio involucrado en el incidente y terminó retirándose unas vueltas más tarde.
El coche de seguridad se desplegó de inmediato para permitir a los comisarios limpiar la gran cantidad de restos de fibra de carbono esparcidos por la pista. “Eso fue terrible, ninguno de nuestros pilotos tuvo la culpa. Amateurismo puro”, declaró un molesto Zak Brown, director ejecutivo de McLaren, señalando directamente a los pilotos rivales como responsables del accidente.
Durante las vueltas bajo coche de seguridad, varios pilotos informaron de daños y de problemas con el agarre debido a los restos en el asfalto. Yuki Tsunoda llegó a pasar por encima de fragmentos de alerón, lo que amplió aún más la zona afectada. Tras cuatro vueltas neutralizadas, la carrera se relanzó al inicio del sexto giro.
Verstappen volvió a demostrar su oficio en las resalidas, controlando a George Russell, que intentó lanzarse al ataque aprovechando el DRS. El británico de Mercedes se acercó en la vuelta 8 e incluso trató una maniobra arriesgada por el interior en la curva 12. Ambos pilotos se fueron largos, y aunque Russell logró colocarse momentáneamente a la par, Verstappen mantuvo el liderato al reincorporarse a la trazada. Los comisarios revisaron el incidente y determinaron que no era necesario tomar medidas. El esfuerzo de Russell, sin embargo, tuvo un coste: sus neumáticos comenzaron a degradarse rápidamente, y su ritmo cayó en las siguientes vueltas, quedando fuera de la zona de DRS y sin opciones reales de disputar la victoria.
Por detrás, Carlos Sainz consolidó la tercera posición, administrando la ventaja sobre Lewis Hamilton. El heptacampeón británico, que había superado a Charles Leclerc tras un error del monegasco, presionó al madrileño durante varias vueltas, pero sin encontrar el espacio necesario para atacar. Leclerc, mientras tanto, fue investigado por una posible infracción durante el periodo de coche de seguridad, aunque los comisarios finalmente decidieron no aplicar sanción.
En la zona media, Alex Albon se afianzó en la sexta posición, sumando puntos valiosos para Williams, mientras que Tsunoda protagonizó una notable remontada desde la decimoctava plaza hasta la séptima. La batalla por el último punto entre Oliver Bearman y Andrea Kimi Antonelli ofreció uno de los duelos más intensos del final de la carrera, con ambos pilotos rodando al límite y saliéndose brevemente de pista. Bearman fue finalmente sancionado con diez segundos por exceder los límites de pista al defender posición, cediendo así la octava plaza al joven italiano de Mercedes.
El desenlace de la prueba volvió a teñirse de amarillo en la vuelta 16. Lance Stroll intentó una maniobra muy ambiciosa sobre Esteban Ocon en la primera curva, frenando tarde y golpeando al Alpine. Ambos coches quedaron fuera de carrera, y el propio Stroll reconoció su error por radio: “Fue culpa mía, lo siento”. El coche de seguridad volvió a salir a pista y, ante la falta de tiempo para relanzar la carrera, el Sprint concluyó neutralizado en la vuelta 19.
Verstappen cruzó la línea de meta sin oposición, sumando así su tercera victoria consecutiva en un Sprint disputado en este circuito. Aunque el neerlandés reconoció que el coche no estaba en su mejor momento —“El tren trasero estaba muy inestable, costaba mantener el ritmo”—, su gestión y control del ritmo fueron suficientes para asegurar los ocho puntos del triunfo. Russell completó una sólida actuación en segunda posición, mientras que Sainz selló un podio que confirma el buen rendimiento del Ferrari en condiciones de alta temperatura.
“Salí bien, pero tras el coche de seguridad me costó recuperar ritmo. Tenemos que mejorar el ritmo de carrera si queremos pelear con los McLaren mañana”, reflexionó Russell al terminar.
Lewis Hamilton finalizó cuarto, seguido de Leclerc, Albon, Tsunoda y Antonelli, que completaron la zona de puntos.
Con este resultado, Verstappen recorta su desventaja en el campeonato Sprint hasta los 55 puntos con respecto a Oscar Piastri, que no pudo sumar por el accidente inicial. McLaren se marcha del sábado con las manos vacías y la obligación de recomponerse antes de la clasificación y el Gran Premio del domingo.
El neerlandés vuelve a mostrarse intratable en formato corto, aunque Mercedes y Ferrari demostraron tener ritmo suficiente para inquietar al Red Bull en condiciones más estables. Todo apunta a que la carrera principal podría ofrecer una lucha más equilibrada, siempre que el arranque no vuelva a convertirse en una trampa para los aspirantes.


