Armstrong deslumbra en Croacia pero el título del ERC se inclina hacia Marczyk

El norirlandés dominó las especiales del Rally de Croacia con ritmo arrollador, aunque las retiradas y problemas de sus rivales reforzaron la posición del polaco en la lucha por el campeonato europeo.

El Rally de Croacia, cita decisiva del Campeonato de Europa de Rallyes (ERC), vivió un intenso pulso entre la velocidad de Jon Armstrong y la regularidad de Miko Marczyk. El piloto norirlandés protagonizó un arranque demoledor sobre el asfalto croata, marcando los mejores tiempos en las tres primeras especiales y construyendo una ventaja inicial de 22,5 segundos sobre Robert Virves.

Mientras Armstrong imponía su ritmo, el líder del certamen, Miko Marczyk, cometía un error al pasarse de frenada en un cruce, perdiendo valiosos segundos y cayendo hasta la séptima posición en los compases iniciales. Andrea Mabellini, otro de los aspirantes al título, comenzó con problemas de vibración en su Škoda, aunque logró recuperar algo de terreno en el tercer tramo. La jornada matinal estuvo marcada también por los abandonos de Jakub Matulka y Simon Wagner, así como por pinchazos y contratiempos para otros contendientes como Erik Cais.

Lejos de levantar el pie, Armstrong amplió su dominio con cinco victorias de seis tramos en la segunda jornada, cerrando el sábado con una renta de 27,3 segundos sobre Virves. Sin embargo, el guion del campeonato dio un giro inesperado: Mabellini tuvo que abandonar en el cuarto tramo por una fuga de aceite, dejando a Marczyk sin su principal rival directo en la clasificación general. El polaco, pese a sus dificultades en el asfalto croata, quedaba así en una posición favorable para conservar el liderato del ERC.

El propio Armstrong tampoco estuvo exento de problemas. Un pinchazo en la cuarta especial le hizo perder tiempo, aunque mantuvo el primer puesto en la general. Incidentes menores, como una salida de pista de Mille Johansson o problemas para Georg Linnamäe y Georg Jürgenson, añadieron dramatismo a una prueba ya de por sí exigente por el estado de las carreteras, con cortes sucios, agarre irregular y constantes trampas en los cruces.

En la jornada final, Armstrong conservaba todavía 13,6 segundos de margen sobre Virves tras los dos primeros tramos del domingo. Sin embargo, el rally seguía cobrando víctimas: Matulka y Wagner veían definitivamente frustradas sus aspiraciones por sendos accidentes, evidenciando la dureza de un recorrido donde cada error se pagaba caro.

Aunque Armstrong demostró ser el más rápido en los tramos croatas, el campeonato europeo se decantaba hacia Marczyk, beneficiado por la retirada de Mabellini y por su propia estrategia conservadora. El Rally de Croacia dejó así un doble mensaje: la velocidad pura de Armstrong, capaz de dominar a sus rivales en carretera, y la importancia de la consistencia para asegurar un título que, a falta de confirmación oficial, se inclinaba del lado del piloto polaco.

Este cierre en Croacia refuerza la condición del ERC como un certamen imprevisible, donde las retiradas, los problemas mecánicos y la gestión de riesgos pueden alterar por completo el panorama del campeonato en cuestión de tramos.