La sexta cita del certamen, disputada en el Circuit de Barcelona-Catalunya, puso fin a un curso marcado por la igualdad y dejó definidos los campeones pendientes en las categorías GPR y GPX, mientras los ya coronados en GT y GT Cup despidieron el año con una parrilla repleta de variedad mecánica y duplas internacionales.
El Campeonato de España de GT celebró en el Circuit de Barcelona-Catalunya su sexta y última reunión de la temporada, un cierre que concentró en un único fin de semana la resolución de los títulos aún abiertos y la despedida oficial de un curso que ha destacado por la diversidad de categorías y la competitividad entre equipos y pilotos. La cita final, estructurada en torno a una única carrera de dos horas disputada el domingo, otorgaba una importancia determinante a la estrategia, la gestión del tráfico y la fiabilidad mecánica.
La jornada se desarrolló acompañada por el Campeonato de España de Turismos, lo que garantizó un ambiente de paddock especialmente concurrido para despedir la temporada. Antes del decisivo domingo, los equipos pudieron preparar la carrera gracias a una completa secuencia de sesiones: un test oficial el jueves por la tarde, dos tandas de test colectivo el viernes y la sesión clasificatoria del sábado, en la que quedaron definidos los puestos de salida.
En la categoría GT Cup, Alejandro Barambio y Borja García llegaban ya como campeones matemáticos tras una notable regularidad durante el año. Aun así, la categoría presentó una nómina de inscritos competitiva, con la presencia de Agustín Sanabria y Jose Carlos Velasco Gil, la dupla formada por Asi Goros y Sacha Hebrard, así como el equipo de Rui Miritta y Niels Koolen, todos ellos dispuestos a cerrar la temporada con un resultado destacado.
La parrilla ofreció también un fuerte atractivo en la categoría GPX, con el equipo Vortex alineando dos unidades de su modelo 2.0. Stephane Barret y Stephane Gervais formaron una de las duplas, mientras que Victor Carlos da Silva Moutinho compartió asiento con Evan Mainier en la segunda. Estas combinaciones, habituales en el certamen, buscaban aprovechar la última prueba del año para materializar sus aspiraciones de título.
Dentro de GPR, la lucha prometía ser especialmente intensa. El imponente Howe Mustang pilotado por José Santos contaba con la novedad de la presencia de Manuel Manceñido como compañero para el cierre de la temporada. Su principal rival, el Ligier JS 2 R de Pere Marques y José Luís García, llegaba también con aspiraciones reales, elevando la tensión deportiva de una categoría que mantuvo la emoción hasta el final.
La variedad técnica se amplió con la presencia destacada de varios equipos en la categoría GT4. El Mercedes AMG GT4 apareció en dos formaciones, con las parejas Mario Pinazo – Vaidas Miciuda y Vicente Dasi – Josep Parera. A ellos se sumó el competitivo BMW M4 GT4 de los portugueses Jorge Rocha y Ricardo Gomes, un binomio que ha mostrado un rendimiento sólido durante toda la campaña. La existencia de múltiples configuraciones y filosofías de vehículo volvió a consolidar al campeonato como una plataforma de referencia en el panorama nacional.
A nivel deportivo, la sesión clasificatoria del sábado, celebrada a las 12:40 h, generó la parrilla definitiva para la gran carrera dominical, programada a las 12:20 h. La prueba, de dos horas de duración, exigió precisión en las paradas obligatorias, una lectura estratégica clara y una gestión del desgaste adaptada a las características del trazado barcelonés. Los equipos afrontaron este último desafío con la vista puesta en los títulos todavía en juego y en la posibilidad de concluir la temporada con un resultado de prestigio.
Con la bandera a cuadros, el Campeonato de España de GT puso punto y final a una campaña que ha logrado reunir a un amplio abanico de participantes, con vehículos de diversas categorías y procedencias, consolidando la identidad de un certamen que, año tras año, complementa su crecimiento técnico con un calendario atractivo. La cita del Circuit de Barcelona-Catalunya, como broche final, dejó definidos los campeones pendientes y ofreció a equipos y aficionados un cierre intenso, disputado y representativo del espíritu competitivo que ha presidido la temporada.


