Alta adhesión en el asfalto de Portimão obliga a dividir la parrilla de salida en el Iberian Supercars

Las condiciones excepcionales del circuito portugués llevan a los organizadores a implementar medidas inéditas para garantizar la seguridad y competitividad de la carrera.

El Autódromo Internacional do Algarve, conocido por su desafiante trazado y condiciones variables, presentó en su última cita del Iberian Supercars una situación sin precedentes: una adhesión en el asfalto superior a la habitual que llevó a los organizadores a tomar la decisión de dividir la parrilla de salida. Esta medida, aunque inusual, se implementó con el objetivo de garantizar la seguridad de los pilotos y mantener la equidad competitiva en la carrera.

La elevada adherencia del asfalto en Portimão se debió a una combinación de factores, incluyendo las altas temperaturas registradas durante el fin de semana y la reciente renovación de la superficie del circuito. Estas condiciones provocaron un desgaste irregular de los neumáticos y alteraron las estrategias de los equipos, que se vieron obligados a ajustar sus configuraciones y tácticas de carrera.​

Uno de los pilotos afectados por esta situación fue el aragonés Guillermo Aso, quien, junto a su compañero Filip Vava, compitió a bordo del Mercedes-AMG GT4 del NM Racing Team. Aso, que llegaba a Portimão con opciones al título en la categoría GT4 PRO del Iberian Supercars, se enfrentó a un desafío adicional debido a las condiciones del circuito. A pesar de ello, el dúo demostró su capacidad de adaptación y logró mantenerse competitivo a lo largo del fin de semana.​

La decisión de dividir la parrilla de salida se basó en la necesidad de reducir el tráfico en pista y minimizar los riesgos asociados a la alta adhesión del asfalto. Al separar a los vehículos en dos grupos, se buscó evitar incidentes y permitir que los pilotos pudieran gestionar de manera más efectiva el desgaste de los neumáticos y las estrategias de adelantamiento.​

Esta medida fue bien recibida por la mayoría de los equipos y pilotos, quienes valoraron la prioridad otorgada a la seguridad y la integridad de la competición. Sin embargo, también generó debates sobre la necesidad de adaptar los reglamentos y procedimientos a situaciones excepcionales como la vivida en Portimão.​

El Iberian Supercars continúa consolidándose como uno de los campeonatos de referencia en el panorama automovilístico ibérico, y situaciones como la de Portimão ponen de manifiesto la importancia de la flexibilidad y la capacidad de respuesta de los organizadores ante condiciones imprevistas. La experiencia adquirida en esta cita servirá, sin duda, para mejorar la planificación y gestión de futuras carreras en circuitos con características similares.

En resumen, la alta adhesión del asfalto en el Autódromo Internacional do Algarve supuso un reto adicional para pilotos y equipos, pero gracias a la rápida actuación de los organizadores y la adaptabilidad de los participantes, la competición se desarrolló con éxito, reafirmando el compromiso del Iberian Supercars con la seguridad y la excelencia deportiva.