La cita en el Circuito de Jerez – Ángel Nieto ofreció un fin de semana vibrante, con condiciones de pista cambiantes, remontadas memorables y resultados decisivos antes del cierre de temporada en Estoril.
El Circuito de Jerez – Ángel Nieto fue escenario de un intenso fin de semana de competición del Supercars Endurance, donde las categorías GTC y Turismos protagonizaron dos carreras llenas de emoción, adelantamientos y giros inesperados. A lo largo de ambas pruebas, la igualdad mecánica y el talento de los pilotos ofrecieron al público un espectáculo digno de la recta final del campeonato.
Las condiciones meteorológicas marcaron el tono desde el inicio. Las lluvias nocturnas dejaron la pista fría y húmeda durante la sesión de clasificación, lo que añadió dificultad a los pilotos y equipos a la hora de encontrar el equilibrio adecuado entre rendimiento y seguridad. La superficie resbaladiza obligó a extremar precauciones, especialmente en las curvas más técnicas del trazado andaluz.
Uno de los grandes protagonistas del fin de semana fue Daniel Teixeira, quien firmó una actuación memorable. Tras sufrir un problema de frenos en la sesión de clasificación, el portugués se vio relegado a la última posición en la parrilla de salida. Sin embargo, lejos de rendirse, realizó una espectacular remontada que lo llevó a la victoria absoluta y al triunfo en la categoría TCR, pese a contar con un hándicap de diez segundos añadido. Su ritmo constante y su capacidad para aprovechar cada oportunidad marcaron la diferencia frente a sus rivales.
La segunda carrera de la jornada mantuvo el mismo nivel de intensidad. Desde los primeros compases, los adelantamientos se sucedieron en todas las categorías, con varios líderes intercambiando posiciones en cuestión de vueltas. Cuando parecía que André Fernandes tenía la victoria asegurada, un problema mecánico en la última vuelta cambió el desenlace por completo, dejando la puerta abierta al triunfo de Duarte Camelo y Simões Pompeu, quienes aprovecharon el infortunio ajeno para alzarse con una merecida victoria.
El espectáculo no se limitó a la lucha por la cabeza. En las divisiones Cup, GTX y TC, jóvenes pilotos procedentes de programas federativos portugueses demostraron su progresión y competitividad. Estas categorías, diseñadas para servir de base a nuevos talentos, ofrecieron carreras limpias pero intensas, con constantes cambios en la tabla y un nivel técnico que sigue creciendo fecha tras fecha.
La cita de Jerez también tuvo un valor especial por su ubicación en el calendario, ya que marcó la penúltima ronda antes del desenlace de los campeonatos ibéricos. La combinación de nervios, estrategia y rendimiento llevó a equipos y pilotos a dar su máximo esfuerzo para llegar con opciones a la última prueba de la temporada.
Con el campeonato al rojo vivo, la atención se centra ahora en el Autódromo do Estoril, donde del 28 al 30 de diciembre se disputará la última ronda del año. Allí se definirán los títulos del Iberian Supercars Endurance, con varios equipos aún en la lucha por los campeonatos en sus respectivas categorías.
El fin de semana en Jerez dejó claro que la esencia del Supercars Endurance reside en la competitividad, la deportividad y el espectáculo puro. Las carreras ofrecieron todos los ingredientes que hacen grande al automovilismo: incertidumbre, habilidad al volante y emociones hasta la caída de la bandera a cuadros.


