El joven piloto se impuso en la emblemática prueba de montaña con un tiempo espectacular, consolidando su proyección en el campeonato de Cataluña
Jordi Vilardell se ha proclamado vencedor absoluto de la vigésima edición de la Pujada a La Trona, celebrada este domingo en la localidad barcelonesa de Les Masies de Voltregà. A los mandos de su Demon Car, Vilardell marcó un impresionante tiempo de 3:52.173 en la categoría CM+, superando a sus principales competidores en una de las pruebas más icónicas del automovilismo de montaña en Cataluña.
La XX Pujada a La Trona no solo representaba una nueva cita en el calendario del Campeonato de Cataluña de Montaña, sino también el vigésimo aniversario de esta prestigiosa competición, que reunió a 70 pilotos inscritos en diversas categorías. Organizada por V-Line Org con el apoyo del Ayuntamiento de Les Masies de Voltregà, el evento arrancó a las 9:15 h con las subidas de entrenamientos oficiales, seguidas de las dos mangas de carrera. La entrega de trofeos tuvo lugar a las 16:30 h en un ambiente festivo y con una notable presencia de público.
La actuación de Vilardell ha sido especialmente destacada, no solo por su victoria, sino también por consolidar su posición como una de las grandes promesas del automovilismo de montaña catalán. Su triunfo en La Trona se suma a otras recientes victorias en pruebas como la Pujada Sant Mateu y la Pujada a Santa Maria de Vilalba-Ullastrell, lo que confirma su gran estado de forma y proyección en el campeonato.
Además del mérito deportivo, el evento ha contado con un sólido respaldo institucional y empresarial. Entre los colaboradores figuraron Desguaces La Gleva, Cequin – Centro Ecuestre Quintanes, Escuela EFA Quintanes, el concesionario Ángel Danés Vic, Extintores POBE, Transgranollers, Asesoría Vigué, AUTOhebdoSPORT y Cerdanya Racing, todos ellos contribuyendo al éxito organizativo de la prueba.
La Pujada a La Trona sigue creciendo como cita indispensable del calendario automovilístico catalán, y esta vigésima edición ha sido una muestra de madurez, competitividad y pasión por el deporte del motor. Con protagonistas jóvenes como Jordi Vilardell, el futuro del automovilismo de montaña en Cataluña parece estar en buenas manos.


